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Recursos Naturales y Medio Ambiente

Recursos Naturales y Medio AmbienteOriginariamente, Fuerteventura ofrecía un paisaje muy distinto al actual, con una cubierta arbustiva y arbórea que cubría buena parte de la superficie insular destacando extensos tabaibales y cardonales, bosquetes de tarajales y palmerales en los barrancos y valles, así como acebuchales en las zonas montañosas; incluso pudieron existir pequeños enclaves de monteverde en las vertientes orientales al norte de la cumbres más elevadas.

La paulatina extensión de las tierras de cultivo y la necesidad de leña para múltiples actividades trajo consigo un retroceso de las especies vegetales, e incluso la extinción de alguna de ellas como así lo demuestran los restos de maderas encontrados en yacimientos arqueológicos donde aparecen diversas especies hoy extinguidas como el madroño (Arbutus canariensis), el viñátigo (Persea indica), el sauce (Salix canariensis) y el pino (Pinus canariensis), atestiguando su pasado.

Un aspecto a destacar de la geomorfología de Fuerteventura es el mar y sus costas. La isla goza del privilegio de poseer la mayor extensión de plataforma litoral de todas las islas del Archipiélago, conformada por 157 playas, con 54 Km. de extensión, se trata de uno de sus recursos naturales más importantes por su uso turístico.

Está sujeta a condiciones propias de climas áridos, su costa y buena parte del interior es desértica. Las precipitaciones son escasas e irregulares. Los vientos dominantes son los Alisios, algo fuertes en primavera y verano. La media anual de horas de sol asciende a 2.800 horas, es decir un 32% de media de horas de sol al año, cabe indicar por tanto que este elevado índice es una ventaja para el destino turístico de la isla.

La importancia de Fuerteventura para la conservación ha llevado la designación, dentro de la Red Natura 2000, de 13 espacios naturales (48.328 has) como Lugares de Interés Comunitari(LICs) y a 9 espacios naturales (68.713 has) como Zonas de Especial Protección de Aves (ZEPAs). Debe también destacarse el Saladar de Jandía como una de las zonas húmedas más importantes del conjunto de las islas europeas de la macaronésia y única zona Ramsar declarada en Canarias.

En cuanto al paisaje vegetal cabe destacar la ausencia de formaciones arbóreas densas y la abundancia de formaciones de matorral. El 29% de su superficie está regulada por la Ley de Espacios Naturales Protegidos y tiene 35.310 has. Incluidas en la propuesta de Lugares de Interés Comunitario (LICs). Así, Fuerteventura posee: 3 Parques Naturales, 1 Parque Rural, 6 Monumentos Naturales, 2 Paisajes Protegidos y 1 Sitio de Interés Científico.

Su situación geográfica y accidentado relieve volcánico han dado lugar a una gran variedad de paisajes y hábitats. Su condición insular, funcionando como barrera física y aislamiento geográfico, ha favorecido procesos evolutivos que han originado un gran número de endemismos en su fauna y flora que resultan de importancia primordial para la conservación de la biodiversidad. De sus 2309 especies terrestres nativas, 128 son endémicas de la isla y 541 constituyen endemismos canarios. En términos absolutos, estas cifras son menores a las señaladas para las islas centrales del archipiélago, que presentan la mayor biodiversidad, pero el número de especies endémicas de Fuerteventura es aún ligeramente mayor que el de El Hierro (110) y Lanzarote (104).

El paisaje de Fuerteventura ha sido modelado en gran medida por la mano de agricultores y ganaderos. El aprovechamiento sostenido de los recursos naturales ha propiciado la conservación de unos valores naturales y paisajísticos extraordinarios así como la generación de un rico patrimonio cultural asociado a diversas actividades productivas. Gavias, nateros, cadenas, gambuesas, molinos y molinas, hornos de cal, tahonas, tenerías, explotaciones salineras, sistemas tradicionales de almacenaje -como Cillas y Taros-, etc. conforman elementos del paisaje y de la identidad de la isla

La adaptación del hombre a las circunstancias naturales de la isla y en especial el desarrollo de una agricultura de secano así como de la ganadería extensiva, han dado lugar a una importante diversidad agrícola-ganadera que merece igualmente protección y conservación. Existen variedades propias de cereales y legumbres, hoy en día en peligro de desaparecer por el abandono de la agricultura tradicional. También se encuentran diseminados por toda Fuerteventura árboles frutales, como la higuera, el moral, el granado, el almendro y la palmera datilera, casi todos relictos de tiempos pasados y que igualmente se encuentran hoy mayoritariamente desatendidos y en peligro de desaparecer, desde que ya no son necesarios para ayudar a mantener a la población. La ganadería extensiva ha corrido mejor suerte y mantiene su pujanza, si bien es responsable en parte de la degradación de los ecosistemas y el avance de la desertificación. Entre los animales domésticos, tiene especial fama la cabra majorera, resultado de un largo proceso de adaptación y mejora actualmente todavía en curso y que da un rendimiento excepcional, teniendo en cuenta las difíciles condiciones naturales de la isla. Otros, como el burro y el camello, están a punto de desaparecer.